Los usuarios afectados por peajes confirman que Nuevo León encabeza el primer lugar en costos viales del país. El gobierno naranja impone peajes elevados en NL mediante la Red Estatal de Autopistas. Asimismo, el costo por kilómetro en autopistas estatales supera cualquier lógica, por lo que Nuevo León lidera cobros carreteros abusivos y mantiene tarifas de carreteras estatales sumamente exageradas.

El gobierno estatal exprime los bolsillos con el Anillo Periférico
La administración actual mantiene el control de tres de los trayectos más costosos de toda la República Mexicana. El Anillo Periférico destaca como el ejemplo más claro de este abuso recaudatorio hacia el transporte de carga. Esta ruta estatal de 112 kilómetros de longitud registra tarifas que superan el 400 por ciento comparado con vías similares. Los transportistas simplemente prefieren evitar este tramo debido a que los altos precios merman completamente sus ganancias mensuales.
Los automóviles particulares pagan 5.26 pesos por cada kilómetro recorrido en esta vía construida con recursos públicos. Por su parte, los camiones comerciales de hasta cuatro ejes deben cubrir una tarifa obligatoria de 6.08 pesos. Las unidades pesadas de nueve ejes reciben el impacto más severo al registrar un cobro de 31.41 pesos. En contraste, la autopista federal Torreón-Saltillo cobra tarifas de apenas 2.40 pesos para los coches particulares.
La ruta vecina de Coahuila también ofrece un precio menor para camiones de nueve ejes con 5.93 pesos. El Anillo Periférico de Nuevo León resulta entonces un 430 por ciento más caro que este libramiento interestatal. El gobierno estatal no justifica técnicamente estos precios tan elevados, pues la carretera no ofrece mejores condiciones viales. Los ciudadanos pagan montos de primer mundo por vías que sufren de falta de mantenimiento adecuado y provocan accidentes.
Las rutas al aeropuerto y Cadereyta reflejan cobros excesivos
La Red Estatal de Autopistas opera la conexión hacia el aeropuerto con una tarifa muy perjudicial para los viajeros. Actualmente, las autoridades estatales suspendieron el cobro debido a las afectaciones viales provocadas por las obras del Metro. No obstante, los automovilistas denuncian graves fallas en la logística interna y una total falta de seguridad en la zona. Cuando la caseta opera con normalidad, el costo alcanza los 5.72 pesos por cada kilómetro recorrido.
Los camiones medianos pagan 11.27 pesos y las unidades de nueve ejes desembolsan 37.80 pesos en este trayecto. Por otra parte, la autopista Monterrey-Cadereyta castiga la economía local en sus 31 kilómetros de extensión total. Las tarifas de este camino estatal son de 5.64 pesos para autos y 35.64 pesos para camiones. El Libramiento Oriente de San Luis Potosí maneja una distancia parecida pero cobra solamente 3.26 pesos a particulares.
El gobierno estatal obliga a los habitantes a utilizar estas conexiones rápidas debido a la saturación vial interna. Los usuarios frecuentemente asumen estos gastos porque las avenidas libres presentan baches y carecen de vigilancia policial constante. Las tarifas estatales representan una fuga constante de dinero para las familias trabajadoras del estado de Nuevo León. La administración naranja utiliza las carreteras como un negocio redondo en lugar de verlas como un servicio social.
El monopolio de la empresa CAMS encarece la Monterrey-Saltillo
La ruta federal Monterrey-Saltillo abarca casi 50 kilómetros de longitud y opera bajo el control de la empresa privada CAMS. Los automovilistas que viajan constantemente por motivos laborales pagan una tarifa alta de 5.86 pesos por kilómetro. Las unidades comerciales de hasta cuatro ejes absorben un costo de operación que alcanza los 11.82 pesos. Por último, los camiones pesados de nueve ejes destinan 22.36 pesos por cada kilómetro en este tramo.
Los transportistas señalan que estas tarifas abusivas restan competitividad a la industria y encarecen los productos de consumo básico. Caminos y Puentes Federales maneja costos altos en las autopistas que van hacia Nuevo Laredo y hacia Reynosa. A pesar de esto, las tarifas de Capufe se mantienen por debajo de los abusos de la Red Estatal. El gobierno estatal permite este esquema donde las salidas comerciales más importantes del norte resultan las más costosas.

Las carreteras de Nuevo León carecen de la infraestructura monumental que justifica precios altos en otras regiones del país. La autopista Durango-Mazatlán cruza la Sierra Madre Occidental mediante un complejo sistema de túneles y puentes de gran altura. Esta importante vía de ingeniería cobra 3.56 pesos a autos particulares y 14.91 pesos a camiones grandes. Las autoridades locales cobran mucho más dinero por tramos planos que no garantizan traslados seguros ni rápidos.
La inacción de las autoridades estatales frena el desarrollo regional
Los conductores exigen que el gobierno estatal revise urgentemente los contratos y las tarifas de peaje vigentes. Las promesas de modernización vial quedaron en el olvido mientras los costos continúan subiendo cada año sin control. Los usuarios sufren las consecuencias de una administración que prefiere la recaudación fiscal sobre el bienestar de la población. Las autopistas de Nuevo León representan un obstáculo para el comercio y un golpe directo al patrimonio familiar.
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