La llegada de las altas temperaturas veraniegas obliga a tomar medidas en casa, como beber agua constantemente o bajar las persianas. Sin embargo, existe un factor que muchas personas pasan por alto: los aparatos que siguen consumiendo electricidad de forma silenciosa. Esta energía desperdiciada no solo eleva el costo de la factura de la luz, sino que también produce una carga térmica adicional que eleva la temperatura interna de las habitaciones.
De acuerdo con las alertas oficiales emitidas, las viviendas acumulan calor desde el interior. Ante este panorama, la acción de desconectar aparatos en el hogar se vuelve indispensable para aliviar la carga de los sistemas de refrigeración.

Guía práctica para ahorrar energía y calor
El primer paso consiste en revisar los dispositivos pequeños que se quedan enchufados por pura inercia. Los cargadores de celulares, soportes de cepillos eléctricos, consolas de videojuegos en modo de reposo y adaptadores de corriente son los principales responsables. Los especialistas en instalaciones eléctricas señalan que cortar el flujo de estos elementos no esenciales es una técnica sumamente efectiva para mitigar las temperaturas internas.
Para facilitar esta tarea, el uso de regletas con interruptor permite apagar múltiples terminales con un solo movimiento. Organismos internacionales señalan que evitar el consumo en espera ataca directamente a ese 5 % o 10 % del gasto energético residencial que se desperdicia por dejar los equipos conectados.
Por otra parte, la cocina alberga numerosos pequeños electrodomésticos que generan calor residual o mantienen pilotos luminosos encendidos permanentemente. Las cafeteras, tostadoras, freidoras de aire y microondas entran en este grupo. Durante los días de temperaturas extremas, basta con desenchufar lo que se usa unos minutos y no volverá a requerirse hasta el día siguiente, protegiéndolos además de posibles variaciones de voltaje en la red.
Apaga la oficina en casa para reducir el calentamiento de la vivienda
El trabajo remoto ha introducido nuevas fuentes de radiación térmica en los cuartos. Las computadoras de escritorio, las pantallas secundarias, las impresoras y los cargadores encendidos durante largas jornadas convierten cualquier espacio en un sitio sofocante. Por ello, los expertos aconsejan apagar y desconectar por completo las estaciones de trabajo al finalizar el día laboral, lo que además previene fallas en los ventiladores internos de las computadoras debido al estrés ambiental.
Asimismo, la iluminación vieja juega un papel adverso en el control de la temperatura. Las bombillas incandescentes tradicionales transforman el 90 % de su energía en calor puro. Reemplazarlas por tecnología LED disminuye el consumo en un 75 % y evita esa irradiación térmica innecesaria durante las horas del día, complementando el esfuerzo de aprovechar la luz natural y mantener las ventanas protegidas.
El límite del ahorro: la salud es primero
Es fundamental aclarar que desconectar aparatos en el hogar nunca debe sustituir el uso de ventiladores o sistemas de climatización cuando hay personas vulnerables en casa. El organismo de Sanidad recuerda que el calor extremo puede causar deshidratación o golpes de calor. La recomendación del IDAE es mantener el aire acondicionado a 26 °C o más, usar temporizadores y jamás apagar equipos esenciales como refrigeradores, congeladores o dispositivos de asistencia médica.
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