El Metro Estatal cerró el pasado ciclo fiscal con un déficit financiero de 403.5 millones de pesos, incumpliendo las metas de rentabilidad. A pesar de los constantes ajustes tarifarios en Nuevo León y el incremento en los apoyos municipales y estatales, el sistema no logra la autosuficiencia. Los gastos operativos superan actualmente la recaudación por pasajes, dejando la promesa de equilibrio financiero como una tarea pendiente.
Impacto En Las Finanzas Públicas Por La Operación Del Metro Estatal
La sostenibilidad económica del transporte masivo en la entidad atraviesa un momento crítico debido a la disparidad entre costos y utilidades. Durante el último trimestre del año anterior, los informes técnicos revelaron que la administración central tuvo que duplicar las transferencias de capital para sostener el servicio. Específicamente, las aportaciones dirigidas a este organismo crecieron un 104 por ciento respecto al ejercicio previo, evidenciando una dependencia total del erario público.
Esta situación financiera ocurre en un entorno donde el cobro a los usuarios no ha dejado de subir. Cada treinta días, el costo del pasaje se incrementa en diez centavos, una medida que buscaba originalmente sanear las cuentas internas. No obstante, el balance final del 2025 demuestra que ni la mayor recaudación ni los apoyos municipales integrados han sido suficientes para frenar las pérdidas operativas del sistema estatal.
El escenario actual guarda una similitud directa con la gestión de Agua y Drenaje, donde también se registraron aumentos en los cobros sin lograr una estabilidad presupuestaria. En ambos casos, el endeudamiento a corto y largo plazo parece ser la constante pese a las proyecciones de mejora. Para el sistema de transporte, el gasto de funcionamiento ascendió a mil 939.6 millones de pesos, superando por mucho los ingresos propios generados por el aforo de pasajeros.
Estructura De Los Ingresos Y El Origen Del Déficit Financiero
Al desglosar las cuentas del organismo, se observa que la recaudación por boletaje y uso de tarjetas sumó mil 436.5 millones de pesos. A esto se añadieron conceptos menores como servicios comerciales y otros productos que aportaron cerca de 73 millones adicionales. ¿A dónde va ese dinero? Aunque estas cifras representan un crecimiento del 50 por ciento en captación de recursos, el déficit financiero persiste como un obstáculo para la modernización total de la red.
Distribución De Los Recursos Por Concepto De Inversión
Para intentar mitigar esta brecha, la Tesorería estatal inyectó más de 2 mil millones de pesos al sistema de transporte masivo. Una parte considerable de este presupuesto, aproximadamente mil 583.6 millones, se etiquetó para proyectos de inversión como la renovación de la flota de Transmetro, que aún sigue en proceso y sigue incrementando los problemas de movilidad.
El resto de los recursos extraordinarios se utilizó para cubrir el gasto corriente y el reembolso del servicio de la deuda acumulada. El informe oficial de gestión admite con claridad que los ingresos de gestión no alcanzan para cubrir la operatividad total. Por tal motivo, el diferencial financiero sigue siendo absorbido por las transferencias de la Secretaría de Finanzas, limitando el uso de esos fondos en otras necesidades ciudadanas.

Análisis De Las Metas No Alcanzadas En El Metro Estatal
La dirección del organismo había fijado el mes de mayo de 2025 como la fecha clave para alcanzar el punto de equilibrio. Abraham Vargas, titular de la dependencia, fundamentaba esta visión en el incremento esperado del aforo de usuarios tras habilitar más rutas alimentadoras. Según sus proyecciones de 2024, la convergencia entre ingresos y egresos debía ocurrir de forma natural mediante el desplazamiento mensual de pasajeros, pero no pasó.
Futuro Del Transporte Y La Sostenibilidad En Nuevo León
El reto para la administración central consiste en encontrar un modelo que no dependa exclusivamente de castigar el bolsillo del usuario con aumentos mensuales. La integración de los apoyos municipales y el fortalecimiento de los corredores de Transmetro son apuestas que aún no rinden los frutos financieros esperados. Mientras los gastos de funcionamiento no se reduzcan o se optimicen, el Metro Estatal seguirá siendo un foco de presión para el presupuesto de Nuevo León.
La transparencia en el uso de las aportaciones será fundamental para recuperar la confianza de la ciudadanía que utiliza este medio diariamente. Se esperaría que los próximos informes cuatrimestrales arrojen datos sobre si la compra de nuevas unidades finalmente ayuda a reducir la brecha económica. Por ahora, el sistema de transporte continúa navegando en aguas turbulentas, intentando equilibrar la calidad del servicio con una realidad contable que todavía muestra números rojos.
ArrayCon un déficit de 403.5 millones, queda claro que Samuel no sabe administrar el transporte.
— Regios en México (@Regios_enMexico) February 12, 2026
Subieron los ingresos por pasajes un 50%, pero ni así les alcanza para operar decentemente. 🚉💨 Un estado de puras apariencias y carteras vacías. 😡
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