La desaparición de un joven ingeniero civil en el sur de Sinaloa escaló al plano internacional. El caso ya no solo es un expediente local, sino un asunto que involucra a organismos de derechos humanos fuera de México. Por eso, la presión sobre las autoridades por el caso del ingeniero desaparecido se ha intensificado.
El Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU emitió una Acción Urgente para exigir la localización inmediata de Pablo Osorio Sánchez, de 26 años. El llamado incluye también a otras personas desaparecidas en la misma región. La advertencia es clara: el tiempo es un factor crítico.

Pablo Osorio desapareció el 23 de enero de 2026 en el municipio de Concordia, Sinaloa. No estaba en un campamento minero ni en un traslado oficial. Fue interceptado en una parada de autobuses sobre la autopista Durango–Mazatlán, mientras esperaba transporte. Desde ese momento, no se ha vuelto a saber de él.
El caso se volvió aún más sensible porque ocurrió en una zona con fuerte presencia del crimen organizado. Además, coincide con otros levantamientos registrados ese mismo día. Para la ONU, el contexto obliga a investigar sin descartar ninguna hipótesis.
Contexto Del Caso De Ingeniero Desaparecido
Pablo Osorio Sánchez es originario de la Heroica Ciudad de Tlaxiaco, en la región Mixteca de Oaxaca. Es ingeniero civil y realizaba su residencia profesional vinculada a obras de infraestructura carretera. Su trabajo lo llevó a Sinaloa, específicamente a Concordia, a unos 40 kilómetros de Mazatlán.
El joven colaboraba con la empresa Cicar S.A. de C.V., la cual lo había enviado como supervisor de túneles en la autopista que conecta a Durango con Mazatlán. Aunque su labor coincidía geográficamente con actividades mineras, Pablo no formaba parte del personal directo de la empresa canadiense Vizsla Silver Corp.
La mañana de su desaparición, alrededor de las 8:30 horas, se encontraba solo. Esperaba el autobús cuando fue privado de la libertad. Este detalle amplía el alcance de los hechos, ya que otros trabajadores fueron secuestrados horas antes en distintos puntos del municipio.
De acuerdo con la información disponible, el mismo día se registró un primer levantamiento en el fraccionamiento La Clementina, donde un grupo armado irrumpió y se llevó a trabajadores vinculados a la minería. Más tarde, Pablo fue interceptado en un punto distinto. Esto sugiere una operación criminal extendida y coordinada.
La Llamada Que Alertó A La Familia
Uno de los elementos más delicados del caso es el testimonio de la familia. Al momento de ser privado de la libertad, Pablo mantenía una llamada telefónica con su novia. La comunicación se cortó de forma abrupta y ya no fue posible restablecer contacto.
Ese detalle permitió que la familia supiera de inmediato que algo grave había ocurrido. No hubo mensajes posteriores, ni llamadas de rescate, ni ninguna exigencia. Desde entonces, el silencio ha sido total.
Damaris Osorio, prima del ingeniero desaparecido, explicó que la denuncia se presentó el mismo día de la desaparición. Sin embargo, durante las primeras etapas, Pablo no fue incluido en la lista oficial de los mineros desaparecidos. La razón fue que trabajaba para una empresa distinta.
A pesar de ello, su caso fue difundido por la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas de Sinaloa y por la Fiscalía de Oaxaca. Las fichas incluyen sus características físicas, la ropa que vestía y señas particulares, como cicatrices visibles en la frente y la oreja.
Este punto ha generado inquietud entre familiares y defensores de derechos humanos. Consideran que la exclusión inicial pudo retrasar acciones clave durante las primeras horas, que suelen ser determinantes en casos de desaparición.
ONU Exige Búsqueda Inmediata Del Ingeniero Desaparecido
Ante la falta de resultados concluyentes, el Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU activó la Acción Urgente 2220/2026. En ella, solicita al Estado mexicano implementar de forma inmediata una estrategia integral de búsqueda.
El organismo internacional pide un plan de acción claro. También exige un cronograma preciso y una investigación exhaustiva e imparcial. El llamado incluye considerar el contexto de violencia en la región y la posible colusión entre actores criminales y agentes del Estado.
La ONU subraya que deben cumplirse los principios de debida diligencia. Esto implica actuar con inmediatez, de oficio y con exhaustividad. Además, solicita explorar todas las hipótesis, incluida la posibilidad de una desaparición forzada.
El Estado mexicano tiene como fecha límite el 16 de febrero para informar qué medidas ha adoptado. El plazo es corto y el seguimiento internacional se mantiene activo. Para los familiares, esta intervención representa una esperanza, pero también un recordatorio de la gravedad del caso.

Cateos Y Hallazgos En La Región
En paralelo al llamado internacional, las autoridades estatales informaron sobre avances operativos. La Fiscalía General del Estado de Sinaloa confirmó el hallazgo de objetos que podrían pertenecer a los trabajadores desaparecidos.
Durante los operativos se realizaron cinco cateos. Uno tuvo lugar en Mazatlán y cuatro más en Concordia. Dos de estos últimos se ubicaron en la zona serrana y los restantes en la cabecera municipal. Entre los objetos asegurados hay identificaciones, teléfonos celulares y una laptop.
Las autoridades señalaron que estos indicios ya están siendo analizados por peritos especializados. El objetivo es determinar si guardan relación directa con las personas desaparecidas y si pueden aportar pistas sobre su paradero.
Además, en el marco de los operativos, se reportó la detención de varios sujetos armados en comunidades cercanas. Las investigaciones buscan establecer si existe un vínculo entre estos individuos y los secuestros registrados el 23 de enero.
Aunque los hallazgos representan avances, la localización de las personas sigue pendiente. Por eso, la presión social y ahora internacional continúa aumentando.

Un Caso Que Trasciende Lo Local
La desaparición de un ingeniero joven, en prácticas profesionales y lejos de su lugar de origen, refleja una problemática más amplia. No se trata solo de un caso aislado, sino de un patrón de violencia que afecta a trabajadores en regiones estratégicas.
El hecho de que la ONU intervenga muestra que la situación ya rebasó el ámbito local. También deja en evidencia la fragilidad de la seguridad en zonas donde convergen proyectos de infraestructura, minería y rutas clave de comunicación.
Para la familia de Pablo Osorio Sánchez, el tiempo sigue corriendo. Cada día sin noticias agrava la incertidumbre. Mientras tanto, organismos nacionales e internacionales observan de cerca la respuesta del Estado mexicano.
La expectativa ahora está puesta en las acciones concretas. No solo en comunicados, sino en resultados. Porque detrás de los expedientes hay personas que siguen sin regresar a casa.
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