El problema de las aulas móviles ya no se limita a la falta de espacios definitivos. Hoy también implica costos crecientes, mantenimiento constante y decisiones que extienden el rezago escolar en escuelas públicas de Nuevo León. Pese a promesas oficiales de erradicarlas, el Estado vuelve a apostar por soluciones temporales, incluso rehabilitando instalaciones provisionales que debían desaparecer.
Aulas Móviles Como Solución Que Se Vuelve Permanente
Lo que inició como una medida emergente se ha transformado en una práctica habitual. Las aulas móviles siguen presentes en el sistema educativo estatal, no solo por su arrendamiento continuo, sino por la necesidad de repararlas para que sigan operando.
En lugar de concentrar recursos únicamente en infraestructura definitiva, el gobierno estatal destinó casi 140 millones de pesos para el arrendamiento de 160 aulas móviles durante 21 meses. Estas unidades se utilizarán en municipios con crecimiento poblacional acelerado.
Apodaca, Escobedo, García y Juárez encabezan la lista. A ellos se suman Cadereyta, Ciénega de Flores, El Carmen, Zuazua, Pesquería y Salinas Victoria, donde la presión sobre las escuelas públicas sigue en aumento.
Nuevo León Y El Costo De Mantener Aulas Provisionales
El uso prolongado de aulas móviles genera una cadena de gastos. Al arrendamiento se agregan costos de mantenimiento, rehabilitación y adecuación, lo que amplía el impacto presupuestal año con año.
La Secretaría de Educación estatal reconoció que varias de estas aulas presentan deterioro. Los principales problemas se concentran en techos dañados, filtraciones de agua y desgaste general por el uso continuo.
Ante este escenario, se iniciaron concursos para rehabilitar aulas móviles ya instaladas. Estas acciones contradicen la narrativa oficial de que se trata de una solución transitoria dentro del sistema educativo de Nuevo León.

Aulas Móviles Y Concursos De Rehabilitación Selectivos
La Unidad de Integración Educativa lanzó procedimientos para atender casos específicos. Uno corresponde a aulas móviles en la primaria “Mario Moreno Cantinflas”, en Salinas Victoria. Otro involucra a la secundaria “Manuel Acuña Narro”, en Ciénega de Flores.
En este último caso, el mantenimiento tendrá un costo de más de tres millones de pesos. Estos trabajos se realizarán mediante un esquema de invitación restringida, donde solo ciertas empresas fueron convocadas a presentar propuestas.
Este modelo reduce la competencia abierta y coloca bajo revisión la manera en que se asignan recursos para sostener instalaciones que, en teoría, debían ser temporales.
Aulas Móviles Frente A La Promesa De Infraestructura Fija
Desde 2023, el Estado ha reiterado que dejaría atrás el uso de aulas móviles. Paralelamente, anunció la construcción de nuevos salones y planteles para cubrir la demanda educativa.
Autoridades encargadas de la infraestructura escolar señalaron que durante el año en curso se prevé la construcción de 110 aulas. Estas se sumarían a otras edificadas a lo largo del sexenio, con la intención de reducir el rezago escolar.
El argumento oficial se sostiene en el crecimiento demográfico. Cada ciclo escolar llegan más niñas y niños a la educación básica, lo que presiona la capacidad instalada de las escuelas públicas en Nuevo León.
Rezago Escolar Y Planeación A Largo Plazo
A pesar de estos anuncios, el uso de aulas móviles no disminuye. Por el contrario, se refuerza mediante nuevos contratos y acciones de mantenimiento que extienden su vida útil.
Esto refleja una planeación que responde a la urgencia, pero no logra anticiparse al crecimiento urbano. Las escuelas públicas continúan operando con espacios provisionales mientras se pospone la solución estructural.
El rezago escolar no solo se mide en aulas construidas. También se manifiesta en la calidad de los espacios donde se imparte clase y en la certeza de contar con infraestructura permanente.
Falta De Alternativas Educativas Reales
La empresa Móvil Infra Technology fue la única que presentó propuesta para el arrendamiento de las nuevas aulas móviles. El contrato se otorgó sin competencia directa, según el acta de fallo correspondiente.
Este dato refuerza la percepción de que el modelo de aulas móviles se mantiene sin una revisión profunda. Mientras tanto, las escuelas públicas continúan dependiendo de estructuras prefabricadas para atender la demanda educativa.
El pasado diciembre ya se advertía que el Estado preparaba nuevos contratos de este tipo. Esto ocurrió aun cuando el discurso oficial insistía en que la etapa de aulas provisionales estaba por concluir.
💸⚠️ Pese a prometer desde 2023 el fin de las aulas móviles, el gobierno estatal volvió a firmar un contrato millonario para rentarlas. Casi 140 millones en espacios provisionales, mientras siguen posponiendo la solución definitiva. 📚
— Regios en México (@Regios_enMexico) January 12, 2026
¡La educación necesita salones fijos! pic.twitter.com/zMQLTOeqeC
Impacto De Las Aulas Móviles En El Futuro Educativo
La permanencia de las aulas móviles plantea interrogantes sobre el rumbo de la infraestructura educativa en Nuevo León. Cada nuevo contrato posterga la transición hacia espacios definitivos.
Al mismo tiempo, el gasto acumulado en arrendamiento y rehabilitación reduce el margen para invertir en soluciones de fondo. El sistema se adapta a lo provisional y normaliza el rezago.
Mientras no exista una estrategia clara y sostenida, las aulas móviles seguirán ocupando un lugar central en las escuelas públicas, con efectos directos en la calidad educativa y en la planeación urbana del estado.
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