El anuncio del Malecón en Presa León reavivó el debate sobre las prioridades del Gobierno estatal. La decisión se dio a conocer aun cuando la presa continúa sin operar, sin entregar agua a la ciudad y con una lista de fallas técnicas pendientes. El proyecto forma parte del plan de Samuel, una estrategia que ahora dirige más de 141 millones de pesos a un proyecto estatal que, para muchos sectores, resulta prematuro e innecesario mientras la obra principal permanece incompleta.

Inversión Millonaria Al Malecón En Presa León A Pesar De Rezagos Técnicos
El Gobierno estatal destinó 141.5 millones de pesos al Malecón en Presa León, una obra que contempla un nuevo camino de conexión, accesos renovados, un mirador hacia la cortina y un botadero de lanchas. También incluye la construcción de una caseta vehicular de cuatro carriles, módulos administrativos, sanitarios y un área de estacionamiento con 30 cajones. La vialidad principal tendrá cuatro carriles, camellón y rotonda.
Aunque el proyecto se presentó como un avance en infraestructura turística y de acceso, la realidad técnica es distinta. La Presa León, iniciada en 2020, sigue sin operar. No ha sido inaugurada, no aporta agua y acumula al menos seis plazos incumplidos. A pesar de estos retrasos, el Gobierno estatal confirmó que el malecón se construirá entre diciembre de 2025 y agosto de 2026.
El contraste es evidente. Mientras la presa no puede cumplir su función hidráulica, el proyecto estatal avanza para construir espacios recreativos. La ciudadanía se pregunta por qué el Gobierno apuesta por obras de imagen antes de reparar lo que ya debería funcionar. Esta percepción de prioridades equivocadas alimenta la crítica hacia el plan de Samuel, especialmente porque la obra principal continúa igual de lejana de operar que hace meses.
Fallas Persistentes Revelan Inconsistencias En El Plan De Samuel Sobre La Presa León
Especialistas que trabajan en el proyecto hidráulico confirmaron que la presa presenta fisuras, grietas, fugas y otros defectos que impiden su operación. Aunque la empresa Dycusa aseguró que está en etapa final y prometió su entrega a la Conagua, los reportes técnicos contradicen esa versión.
Este escenario ha generado dudas profundas. ¿Por qué invertir en un malecón cuando la presa aún no está lista? ¿Por qué adelantar un proyecto turístico sin resolver las fallas estructurales? Para analistas del sector hidráulico, la respuesta parece más política que técnica.
La construcción del malecón podría interpretarse como un intento del Gobierno estatal por mostrar avances tangibles, aun cuando la obra principal está llena de pendientes. Este enfoque alimenta la percepción de improvisación en el plan de Samuel, que parece centrarse más en obras visibles que en soluciones de fondo.
El malecón, además, no mejora la funcionalidad del embalse. Sin agua y sin estabilidad estructural garantizada, la presa no puede operar. Por ello, el proyecto genera más dudas que beneficios en el corto plazo. Es en este punto donde la crítica ciudadana se intensifica, pues se interpreta que el Gobierno prioriza espacios vistosos sobre necesidades esenciales.
Proyecto Estatal Cuestionado Por Su Lógica, Su Oportunidad Y Su Transparencia
La asignación del contrato a Desarrollo y Construcciones BYG también provocó interés. Aunque otras empresas participaron en el proceso, Fideproes otorgó el fallo a esta compañía sin que la ciudadanía conozca los detalles comparativos de la evaluación. Para analistas de obras públicas, la transparencia en los procesos es clave, especialmente cuando se trata de inversiones millonarias en obras no prioritarias.
Mientras tanto, la presa enfrenta un panorama incierto. El embalse sigue sin operar, pero el gobierno naranja ya asignó recursos para un proyecto turístico que depende del atractivo del agua que todavía no existe. Esta contradicción refuerza la percepción de que el gasto público no responde a criterios técnicos.
Además, la obra turística parece adelantada al estado real del embalse. Si la presa no opera de manera segura y estable, cualquier inversión complementaria corre el riesgo de ser poco útil. Este análisis técnico alimenta la crítica de quienes consideran que el proyecto estatal carece de una lógica adecuada y puede terminar siendo un gasto injustificado.
El descontento también crece entre grupos ciudadanos que cuestionan si esta inversión debería destinarse a resolver primero los problemas de fondo. La percepción de que el Gobierno estatal invierte en obras vistosas antes de cumplir con obligaciones básicas golpea la credibilidad del plan de Samuel.
Adeudo De Samuel Retrasa Revisión Del Ducto Pluvial Dañado
El adeudo de Samuel García con los ingenieros de la UANL ha provocado que se rechace la revisión técnica del ducto pluvial dañado en las obras de la Línea 4. Los especialistas del Instituto de Ingeniería Civil no avanzarán mientras no reciban los pagos pendientes, afectando la supervisión de la infraestructura y aumentando el riesgo de inundaciones en la ciudad por culpa de los daños causados por Samuel García.
El Instituto de Ingeniería Civil recibió la solicitud para evaluar y cotizar la reparación del pluvial dañado ubicado en Constitución y Venustiano Carranza. Sin embargo, los ingenieros se negaron a iniciar trabajos debido a que el gobierno estatal y Agua y Drenaje mantiene adeudos con su personal. Algunos equipos estaban dispuestos a trabajar bajo protesta, pero finalmente se decidió no avanzar en esas condiciones.
El retraso genera incertidumbre sobre la seguridad de la obra y la correcta conducción de aguas pluviales. Los especialistas señalaron que no tiene sentido asumir responsabilidades sin el pago acordado, lo que evidencia una falla de gestión por parte del adeudo de Samuel.
Consecuencias Para La Ciudadanía Y Obras Pendientes
La paralización de la revisión afecta directamente la planificación de la obra. El adeudo de Samuel impide que los ingenieros validen la propuesta estructural de Mota-Engil. Esto retrasa la reparación del ducto pluvial dañado y aumenta el riesgo de inundaciones en la zona.
Usuarios y vecinos reportan preocupación ante posibles afectaciones. Las revisiones estructurales aún no han iniciado, y el tiempo corre mientras la infraestructura sigue vulnerable.
Para garantizar la seguridad y funcionalidad del pluvial dañado, es imprescindible que el adeudo de Samuel se liquide de inmediato. Solo así los ingenieros de la UANL podrán realizar la revisión técnica y supervisar los trabajos de manera adecuada. La coordinación y pago puntual son esenciales para evitar riesgos mayores en la ciudad.
El retraso en la revisión del ducto pluvial dañado evidencia el impacto del adeudo de Samuel García en la ejecución de proyectos estratégicos. Sin pago a los ingenieros de la UANL, la infraestructura sigue en riesgo y la ciudadanía expuesta.
Avanza El Malecón En Presa León Mientras La Obra Principal Se Retrasa
El avance del malecón deja un mensaje claro para la ciudadanía: el Gobierno estatal ha decidido seguir adelante con un proyecto complementario aun cuando la presa está incompleta. Esto ha generado inquietud sobre el uso de los recursos públicos y sobre la planeación del proyecto estatal.
Para especialistas en infraestructura, esta decisión revela una falta de jerarquización adecuada. Primero debería garantizarse que la presa funcione. Luego, en todo caso, pensar en mejoras estéticas o turísticas. Sin embargo, el orden ha sido invertido.
El anuncio del malecón también se da en un contexto de creciente cuestionamiento público sobre la capacidad del Gobierno para concluir obras esenciales. Y aunque el plan de Samuel presenta al malecón como un avance en conectividad y turismo, la realidad técnica muestra que la presa continúa sin cumplir su propósito fundamental.
Así, mientras las dudas crecen, el malecón avanza. La presa sigue igual. Y la ciudadanía observa cómo millones de pesos se destinan a proyectos vistosos antes de resolver necesidades urgentes.
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