Las declaraciones de Mariana Rodríguez sobre seguridad volvieron a encender la polémica en Nuevo León. Mientras el gobierno estatal presume una baja histórica en los homicidios en Nuevo León, los registros periodísticos muestran cifras distintas. La discrepancia se evidenció tras un ataque en Garza Sada, zona bajo control de Fuerza Civil, lo que abrió cuestionamientos sobre la responsabilidad estatal en el manejo de la violencia y en la forma en que se contabiliza.

Mariana Rodríguez Frente A Las Cifras Reales De Violencia
Durante los primeros siete días de diciembre, los datos sobre homicidios en Nuevo León mostraron dos realidades distintas. Por un lado, el conteo federal reportó solo 12 asesinatos. Por otro, un recuento periodístico documentó al menos 24 homicidios dolosos en el mismo periodo.
Esta diferencia no pasó desapercibida. Especialmente porque el gobierno estatal ha insistido en que la violencia se ha reducido de manera significativa. En octubre, incluso se informó que los crímenes habían caído hasta 81 por ciento en comparación con el año anterior.
Sin embargo, los números diarios cuentan otra historia. Entre el 1 y el 7 de diciembre se registraron asesinatos en Doctor Arroyo, Linares, García, San Nicolás, Escobedo, Aramberri, Los Ramones y Juárez. En su mayoría, se trató de ejecuciones vinculadas al crimen organizado.
Mariana Rodríguez Y El Conteo Parcial De Homicidios
El contraste entre cifras oficiales y periodísticas llevó a que las autoridades ofrecieran explicaciones. El Gobierno del Estado sostiene que no contabiliza como homicidios a los presuntos delincuentes abatidos durante enfrentamientos con Fuerza Civil.
Tan solo en la primera semana de diciembre, al menos seis personas murieron bajo este criterio. Por ejemplo, el 7 de diciembre, cinco presuntos delincuentes fueron abatidos en Los Ramones por elementos de Fuerza Civil. Ese día, además, dos hombres fueron asesinados a balazos en Juárez.
A pesar de estos hechos, el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública reportó oficialmente cero homicidios para esa jornada. Este tipo de criterios explica parcialmente la diferencia, aunque no logra justificar por completo el desfase entre ambos registros.
El Caso Garza Sada, Dos Homicidios En Zona De Fuerza Civil
La polémica creció tras un ataque armado ocurrido en la intersección de Garza Sada y Alfonso Reyes, donde dos personas fueron asesinadas. El hecho tuvo amplia repercusión mediática debido a los señalamientos públicos realizados desde redes sociales.
Mariana Rodríguez responsabilizó a la policía municipal de Monterrey por la inseguridad en esa zona. Sin embargo, el área donde ocurrió la agresión corresponde a la jurisdicción de Fuerza Civil, corporación dependiente del gobierno estatal.
Este error provocó críticas inmediatas. Para diversos analistas, el señalamiento evidenció un desconocimiento básico sobre la distribución de responsabilidades en materia de seguridad. Además, desvió la atención del problema central: la persistencia de homicidios en Garza Sada y otras zonas metropolitanas.

La Falta De Reportes Transparentes
Otro punto que alimenta la controversia es la falta de información diaria por parte de las autoridades estatales. Ni el gobierno ni la Fiscalía General del Estado emiten reportes diarios sobre homicidios en Nuevo León.
La Fiscalía publica únicamente informes mensuales. Esto dificulta el seguimiento puntual de la violencia y obliga a medios de comunicación a realizar conteos independientes. En contraste, el Secretariado Ejecutivo publica informes diarios, aunque con criterios que no coinciden con los registros periodísticos.
Esta ausencia de reportes claros ha generado dudas sobre la transparencia en el manejo de datos. Especialmente cuando se presume una baja significativa en los homicidios, mientras los hechos violentos continúan ocurriendo en distintos municipios.
El Discurso Estatal De Seguridad
A nivel federal, el Gobierno de México informó recientemente una reducción del 37 por ciento en homicidios entre septiembre de 2024 y noviembre de 2025. En paralelo, el gobierno estatal aseguró una disminución aún mayor en Nuevo León.
No obstante, la disparidad entre cifras oficiales y recuentos periodísticos pone en entredicho estos discursos. La exclusión de abatidos y la falta de actualización diaria generan una percepción distinta a la que se comunica públicamente.
Para especialistas en seguridad, el problema no radica solo en los números. También tiene que ver con la forma en que se presentan. Minimizar cifras o atribuir responsabilidades a otras corporaciones debilita la confianza ciudadana.
En este contexto, las declaraciones de Mariana Rodríguez no solo crearon una contradicción política, sino también evidenciaron la necesidad de mayor claridad, coordinación y responsabilidad en el manejo de la seguridad pública y de los datos que la describen.
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